Chile Cuida busca principalmente mejorar la calidad de vida de adultos mayores en condición de dependencia y su cuidador principal, a través de un programa que conjuga servicios de cuidados domiciliarios y un componente de respiro al cuidador familiar.

Es un programa impulsado desde la Dirección Sociocultural de la Presidencia y ejecutado por Fundación de Las Familias en estrecha colaboración con los Municipios y otras organizaciones de la sociedad civil.

Se sustenta en dos elementos diagnósticos: la necesidad de cuidados que presenta la población adulta mayor con dependencia moderada o severa en Chile, y la necesidad de apoyo que requieren las personas que les brindan los cuidados.

Antecedentes
Según el Servicio Nacional del Adulto Mayor (Senama), 1 de cada 4 personas mayores de 60 años tiene algún grado de dependencia, y en el 86% de los casos el cuidado del adulto mayor es asumido por una mujer, ya sea esposa, hija o nuera, quienes lo hacen por más de 12 horas diarias.
El programa Chile Cuida busca no sólo apoyar a personas mayores con dependencia, sino también a sus cuidadores.
Según datos del Estudio de Dependencia en personas Mayores en Chile (2010), 2 de 3 cuidadoras no han tomado vacaciones en más de 5 años, no comparten el cuidado, se sienten solas, sobrecargadas y sobrepasadas.
Se estima que 63.832 mujeres dejaron su último empleo por cuidar un adulto mayor. Además, el 16,1% de las cuidadoras sufre de estrés y el 7,4% declara tener algún grado de depresión (Encuesta Voz de Mujer, 2011).
Este escenario aumenta la probabilidad de maltrato, institucionalización temprana y altos costos asociados al cuidado. Trae también graves consecuencias para las mujeres cuidadoras en materia de salud y previsión, afectando su proyección de vida personal, social y laboral.

Programa Chile Cuida

Este programa genera un círculo virtuoso dentro del territorio, al ofrecer el servicio de cuidados domiciliarios dos veces por semana a personas mayores con dependencia moderada y severa, lo que les permite permanecer en sus casas y en las mejores condiciones de vida.

A su vez, esto entrega un respiro a la cuidadora o cuidador, a quien, además, se le ofrece la opción de participar una vez por semana en grupos de autoayuda dirigidos por profesionales de salud mental, talleres de capacitación, formación especializada de cuidados, habilitación laboral y actividades educativas-recreativas.

Para poder brindar esta asistencia, se capacita y da trabajo como Cuidadoras Formales a mujeres de la comuna que están sin empleo o que buscan incrementar sus ingresos.

En 2015, “Chile Cuida” comenzó con su fase piloto para un total de 100 familias de Peñalolén, de los macro sectores de La Faena y Lo Hermida. Para su diseño participaron más de 40 representantes de diversos programas públicos y de organizaciones de la sociedad civil.

Durante 2016 comenzó la etapa de implementación del programa  en Recoleta, Independencia, Santiago y Rancagua.